miércoles, 2 de marzo de 2016

LA FIEBRE EN BEBES Y NIÑOS


Uno de los principales motivos de consulta al pediatra, tanto en servicios hospitalarios como en servicios de atención primaria, es la fiebre en el niño. La fiebre es la elevación de la temperatura normal del cuerpo: más de 38º C si se mide en el recto o más de 37,5º C si se mide en la axila. De 37.5ºC a 38ºC axilar se considera febrícula.  

La causa más frecuente en los niños es una infección vírica. Según las recomendaciones de la SEUP (Sociedad Española de Urgencias Pediátricas) esto es lo que los padres deben conocer de la fiebre en la edad pediátrica.  

Qué pueden hacer los padres si el bebé o el niño tiene fiebre
Es recomendable medir la temperatura con el termómetro. Es verdad que los padres y madres sabemos cuándo el niño tiene fiebre por su actitud, sus 'pataletas', al ponerle la mano en la frente o en la espalda…pero el pediatra va a preguntar el grado de fiebre…y no puede ser algo aproximado.
- Sólo es necesario bajar la fiebre si el niño está molesto. Esto ocurre, generalmente, a partir de 38-38,5ºC. También si el niño tiene antecedentes de crisis febriles es conveniente no dejarle subir mucho la temperatura, aunque puede que el primer signo de que el niño tiene fiebre sea la convulsión. El que ocurra o no una convulsión no tiene relación con el grado de fiebre, sino más con la susceptibilidad individual, y a veces con los cambios bruscos de temperatura.

- No se debe abrigar al niño, si tiene frío sí conviene taparle para que se sienta mejor, pero sin abrigarle en exceso. La temperatura de la casa debe ser templada. 
Conviene ofrecerle abundantes líquidos, sin forzarle, puesto que el aumento de temperatura corporal aumenta las pérdidas insensibles de líquido corporal. 
- Utilice las dosis de antitérmicos recomendadas por su pediatra respetando los intervalos entre las mismas. Siempre que sea posible adminístrelos por la boca, no por vía rectal, puesto que la absorción es más exacta. 
- Según las últimas recomendaciones pediátricas no se deben alternar medicamentos para tratar la fiebre. Es recomendable utilizar sólo uno en las dosis adecuadas. 
- Los baños con agua templada (medidas físicas) disminuyen poco la fiebre. Puede usarlos para ayudar a los antitérmicos, pero siempre a una temperatura 2 grados menor a la fiebre del niño. No utilice compresas de alcohol, ni de agua fría. 

Cuándo acudir a urgencias si el niño tiene fiebre

- Si el niño tiene menos de 3 meses de edad. Generalmente se solicitará una analítica de sangre y orina al bebé, puesto que tienen más riesgo de infección grave. 
- Si tu hijo está adormilado, decaído o, por el contrario, muy irritable. 
- Si ha tenido por primera vez una convulsión. 
- Si se queja de dolor de cabeza intenso y vomita varias veces. 
- Si el niño respira con dificultad, se le notan las costillas, respira deprisa o hace ruidos no habituales al respirar. 
- Cuando aparecen manchas rojas en la piel que no desaparecen al presionar (esto son las petequias, que pueden ser signo de una infección grave). 

Información importante sobre la fiebre

- La fiebre no es mala en sí misma, es un signo de que hay alguna patología, generalmente infecciosa. Es una forma que tiene nuestro organismo para luchar contra la infección. 
- La fiebre no produce daños en el cerebro hasta que llega a 42º C o más. 
- Los antitérmicos no curan la infección, sólo ayudan a que el niño se sienta mejor. Por lo tanto el proceso infeccioso seguirá su curso, a pesar de los antitérmicos.

martes, 23 de febrero de 2016

RITMOS DEL DESARROLLO DEL NIÑO



Como madre de 2 niños hablo desde la experiencia de que cada niño sigue su propio ritmo de desarrollo, por lo que es imposible predecir con exactitud cuándo aprenderá una destreza en particular. Los indicadores del desarrollo nos podrán ayudar de forma general sobre los cambios que puede evolucionar el niño, pero no es alarmante si el desarrollo sigue un curso algo diferente.
Destrezas como dar el primer paso, sonreír por primera vez o mover la mano para decir adiós están incluidas dentro de los indicadores del desarrollo. Cada niño alcanza estos indicadores importantes en áreas como el juego, el aprendizaje, el habla, la conducta y el movimiento (gatear, caminar,...).
Nos alertaremos cuando observemos un retraso importante en el desarrollo del niño que hace que el niño no alcance estos indicadores importantes más o menos al mismo tiempo que otros niños de su misma edad.
Si el niño no se está desarrollando debidamente, hay algunas cosas que los padres podemos hacer para ayudarlo. La mayoría de las veces, un problema del desarrollo no es algo que el niño pueda superar por sí solo, pero con ayuda, podrá alcanzar su máximo potencial en la vida.
La nutrición, el ejercicio y el descanso adecuados son partes muy importantes en la salud y el desarrollo de los niños. Los padres también podemos tener una gran influencia en el desarrollo de nuestro hijo si le brindamos cariño, un hogar seguro y le dedicamos tiempo, ya sea jugando, cantando, leyendo, o simplemente hablando.
Haga clic en la edad de su hijo para ver los indicadores.
·         2 meses
·         4 meses
·         6 meses
·         1 año
·         18 meses
·         2 años
·         3 años
·         4 años
·         5 años

lunes, 22 de febrero de 2016

JUEGOS PARA BEBES DE 6 A 12 MESES

Propuesta de juegos para disfrutar juntos en familia.


LOS JUEGOS 
Proponemos juegos donde participen padres e hijos, con el fin de proporcionarles estímulos que satisfagan sus necesidades.Tras poner en práctica estas propuestas, cambia el modo de compartir el tiempo de juego y resulta emocionante ser testigo de los avances, del placer del juego, de tantos momentos tan enriquecedores.Se trata de juegos basados en el nivel de desarrollo de la visión, audición, comunicación, psicomotricidad fina y gruesa de bebés de 6 a 12 meses.

CARRERA A GATAS
"Una vez que empiece a gatear, favorece este acto cada vez que puedas. Déjalo en el suelo la mayor parte del tiempo y permite que investigue no sólo su alrededor, sino qué cosas nuevas puede hacer su cuerpo ¡ahora que parece que se mueve solo!. El gateo influye de manera decisiva en la visión, la audición, la conexión de los hemisferios cerebrales, el sistema nervioso y la percepción de su propio cuerpo.

Juega con él a hacer carreras a gatas, se lo pasará en grande y  reirá a carcajadas, sobre todo y añades el efecto cucu-trás y de vez en cuando te escondes (déjale que te vea un poco, ya sea porque estás detrás de una cortina semi-transparente o porque ve la mitad de tu cuerpo tras el sofá) y preguntas en voz alta "dónde está tu precioso niño/a. Gatea por debajo de la mesa y sorteando obstáculos. "

CARTÓN AGUJEREADO
 "Cuando observes que se interesa por coger los granos de arroz o las pelusas de tu jersey, puedes fabricar tu mismo un trozo de cartón agujereado de tal forma que por los agujeros quepan sus dedos. Esta actividad les fascina y con ella experimentan la tercera dimensión".
POMPAS DE JABÓN
"Fabrica o comprar un bote de pompas de jabón. Si se mantiene sentado en el suelo con la espalda recta querrá alcanzarlos con la mano, seguirá con la vista y la cabeza cómo caen al suelo, intentará cogerlos una vez han explotado sobre el suelo."

¿DÓNDE ESTÁ MI NIÑO? 
 "Colocas una tela semitransparente entre tu bebé y tú (más adelante puedes colocarla sobre su cabeza) y preguntas “¿dónde está mi Adrián?”, y retirándola dices “aquí está”. Notarás cuándo tu bebé es capaz de aceptar una tela totalmente opaca entre él y tú. Antes de los 9M, cuando un objeto desaparece del campo visual, deja de existir para el niño. Hacia los 9M conserva una imagen de un objeto que ha desaparecido."

SONIDOS DE LA CASA
Cuando estés utilizando la batidora, el secador o la lavadora esté centrifugando se mostrará interesado/a por esos ruidos extraños que percibe, y algunos incluso algo desagradables. Muéstrale que la casa incluso tiene su propia melodía: la puerta o el cajón cuando se cierran,la silla cuando se arrastra, la cacerola cuando cae al suelo,...

Os recomiendo también un juego muy interesante para los niños, de 6 a 12 meses, que es el "Cesto de los Tesoros", del que os hablé en post anteriores.

sábado, 20 de febrero de 2016

Baby-Led Weaning


¿Qué es la complementaria a demanda?



La alimentación complementaria a demanda (Baby-led weaning) es una forma de introducir comidas sólidas en su dieta, dejando que el bebé se alimente por si mismo –sin utilizar cucharas y sin purés. El bebé se sienta con el resto de la familia en el momento de la comida y se une al resto cuando está preparado, utilizando primero sus manos para comer y después los cubiertos.

* permite al bebé descubrir sabores, texturas, colores y olores.
* fomenta la independencia y la confianza en si mismo.
* le ayuda a desarrollar y mejorar la coordinación ojo-mano y la masticación.
* evita las peleas y los enfados a la hora de comer.

Cualquier bebé sano puede comenzar a alimentarse solo en torno a los 6 meses de edad. Sólo necesita que se le de la ocasión de hacerlo.



¿Por qué la alimentación complementaria a demanda?

La alimentación complementaria a demanda está basada en el desarrollo de los bebés a lo largo de su primer año.

Los sistemas inmunitario y digestivo de los recién nacidos no están preparados para la comida hasta que alcanzan los 6 meses de edad; la leche materna (o de fórmula) es todo cuanto los bebés sanos necesitan hasta ese momento. A los 6 meses, los bebés son capaces de sentarse erguidos, coger pedazos de comida, llevárselos a la boca y masticarlos; es decir, se pueden alimentar solos.

Antes, cuando los bebés empezaban con la alimentación complementaria a los 3 o 4 meses, se les daban purés por el hecho de que eran demasiado pequeños para comer solos.

Si has esperado hasta los 6 meses para introducir la alimentación complementaria, has superado la etapa de los purés, por lo que no los necesitarás.
¿No se ahogará?
A lo largo de bastante tiempo, se ha recomendado a los padres que introdujesen en la dieta de sus bebés la comida en trozos a los 6 meses para ayudar a que desarrollaran y fortaleciesen la masticación. La única diferencia es que con la alimentación complementaria a demanda no se ofrecen purés. Con lo que, siempre que se cumplan unas simples reglas de seguridad, la probabilidad de atragantamiento es la misma que con cualquier otro método de introducción de alimentos sólidos. De hecho, cuando permitimos al bebé supervisar lo que se lleva a la boca, le ayudamos a aprender a comer de forma segura.

¿De qué manera empiezo?

* Sienta al bebé erguido, frente a la mesa, ya sea en tu regazo o en una trona. Verifica que su postura es estable y que puede utilizar las manos y los brazos con libertad.

* En lugar de darle la comida, ofrécesela; ponla frente al bebé o déjale que la coja de tu mano, de forma que sea él quien decida.

* Empieza con comidas que sean fáciles de agarrar: al principio, lo mejor son los palitos o las tiras. Introduce nuevas formas y texturas de manera gradual, para que tu bebé pueda descubrir cómo manejarlas.

* Incluye al bebé en las comidas familiares siempre que puedas. Cuando sea posible –y apropiado para un bebé-, ofrécele la misma comida que estés comiendo, de forma que pueda imitar lo que tú haces.

* Elije los momentos en los que el bebé no esté cansado o tenga hambre, ya que de este modo se podrá concentrar mejor. En esta etapa, la hora de la comida es para jugar y aprender, ya que el bebé seguirá obteniendo todo el alimento que necesita de la lactancia.

* Sigue ofreciéndole el pecho o el biberón como siempre. La leche es la principal fuente nutricional del bebé hasta que tiene un año. Cuando el bebé necesite menos leche, reducirá las tomas por si mismo.

* Ofrécele agua con las comidas para que pueda beber si lo necesita.

* No distraigas o apremies al bebé mientras esté manipulando la comida; deja que se concentre y se tome su tiempo.

*No le metas comida en la boca ni trates de convencerlo para que coma más.

¿Qué comidas le puedo ofrecer a mi bebé?

Puedes compartir prácticamente cualquier plato saludable de la comida familiar con tu bebé. Por ejemplo: fruta, verduras, carne, queso, huevos bien hechos, pan (o tostadas), arroz, pasta y la mayoría de los pescados. Al principio, elije comidas que puedan ser cortadas fácilmente en palitos o tiras cuando el pequeño esté empezando.
Si ofreces a tu bebé comidas variadas, le estás dando la oportunidad de descubrir diferentes sabores y texturas y te aseguras de que consigue todos los nutrientes que .

Comidas a evitar
* Alimentos con sal o azúcar añadidos. Lee las etiquetas cuidadosamente, ya que muchas comidas envasadas –como legumbres, empanadas o salsas- contienen grandes cantidades de sal.
* Comida rápida y platos preparados.
* Miel, marisco, pez espada y huevos crudos. 

Consejos
* No esperes que tu hijo coma demasiado al principio. Muchos bebés comen muy poco durante los primeros meses. No te obsesiones con las cantidades y piensa en la hora de la comida como un momento más de juego.

* ¡Prepárate para limpiar! Puedes poner un hule bajo la trona del bebé para proteger el suelo. De esta forma podrás volver a ofrecerle los alimentos caídos.

* Plantéalo como algo divertido. Así tu bebé estará dispuesto a probar nuevos alimentos y estará deseando que llegue la hora de la comida.

Bebé siempre seguro
* Asegúrate de que tu bebé se sienta erguido para comer.
* No le ofrezcas frutos secos o semillas enteras.
* Corta por la mitad alimentos pequeños, como aceitunas o cerezas; quita los huesos.
* No dejes que nadie, excepto el propio bebé, ponga comida en su boca.
* Explica este método a cualquiera que cuide del bebé.
* NUNCA dejes al bebé solo mientras esté comiendo

Nota
Debes comentar los detalles de la alimentación complementaria con tu pediatra o enfermer@ pediatric@ si en tu familia existen antecedentes de intolerancias, alergias alimenticias, problemas digestivos o si tienes cualquier otra duda sobre la salud o el desarrollo de tu hijo.

Para más información (en inglés), visita www.baby-led.com, www.rapleyweaning.com o lee Baby-led Weaning, Helping your baby to love good food, un libro de Gill Rapley y Tracey Murkett.

domingo, 27 de diciembre de 2015

La sorprendente verdad de la lactancia prolongada que todo el mundo debería conocer

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda dar el pecho en exclusiva durante seis meses, combinado con otros alimentos durante al menos dos años y después de ese periodo hasta que la madre y el bebé lo deseen.
Sin embargo, la mayoría de las mujeres que amamantan a bebés mayores de seis meses o a niños pequeños se enfrentan a las críticas no sólo de su entorno, sino también del personal sanitario o de profesionales de psicología mal informados, tal y como demuestra un estudio efectuado en el Reino Unido en 2013.
De hecho, se ha comprobado en numerosas ocasiones, que las críticas del entorno o de profesionales son la primera causa de destete precoz no deseado. Es decir, una madre que no desea destetar se “ve obligada” a hacerlo porque no aguanta la presión.
Según una Reseña de la Evidencia Científica que fue evaluada en el año 2002 por el Comité de lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, se puede ver que cuantos más meses es amamantado un niño mejores resultados se obtienen en estos parámetros:
Morbilidad infantil por diarrea, infecciones respiratorias agudas, otitis media e infecciones del oído y otras enfermedades infecciosas.
  • Mortalidad infantil por diarrea, infección respiratoria aguda, y por todas las causas.
  • Desarrollo infantil.
  • Enfermedades crónicas, en especial, obesidad, diabetes y cáncer.
  • Efectos en la salud materna, es especial, cáncer de mama y cáncer de ovario.
  • Beneficios económicos.
La OMS realizó una revisión y un meta análisis de la evidencia recogida hasta la fecha sobre lactancia materna prolongada. Los resultados de beneficios en las siguientes áreas:
  • Menor presión arterial
  • Menor colesterol total
  • Mayor rendimiento en pruebas de inteligencia
  • Menor incidencia de obesidad
  • Menor probabilidad de sufrir diabetes tipo 2
En cuanto a valores nutricionales, también hay bastantes estudios que defienden que la leche materna no pierde sus nutrientes al cabo de los meses. De hecho, ocurre todo lo contrario, como demuestra un estudio de 2005 donde se ve que la leche de madres que están amamantando un año o más es más rica en grasa y energía que la leche de madres que amamantan a bebés pequeños.
Por otra parte, si se sabe que hasta los siete años el sistema inmunitario del niño no está desarrollado, es más que evidente que la leche materna será mucho más beneficiosa que cualquier otro tipo de leche debido a su alto porcentaje en anticuerpos y otras células que ofrecen protección contra infecciones.
De la misma forma, desde hace varios años se vienen publicado estudios que relacionan claramente la lactancia materna con el desarrollo cognitivo de las personas viéndose además, que cuantos más meses haya sido alimentado el niño, mejores resultados se obtienen tanto en las pruebas de inteligencia como en desarrollo psicomotor.
Según declaraciones recientes de la Dra. Ibone Olza (Psiquiatra infanto-juvenil y perinatal) en el 11º Curso de Actualización en Pediatría: la lactancia materna produce unos cambios neuroanatómicos en el cerebro del bebé, gracias a la oxitocina liberada, que perduran en el tiempo y hacen que cuando ese bebé llegue a la edad adulta, pueda ejercer una actitud de mayor apego con sus propios hijos.
Asimismo, concluye la Dra. Olza, la lactancia prolongada facilita una mejor comprensión del lenguaje y visión espacial. En este sentido, los niños alimentados con leche materna durante más tiempo presentan mayor facilidad en funciones ejecutivas, planificación, inteligencia social y emocional y con el lenguaje e incrementa su interés por las relaciones sociales.
Cada cierto tiempo salen nuevos estudios que relacionan el hecho de amamantar con la incidencia de cáncer de mama, de hecho, cuanto más tiempo se haya amamantado, menos probabilidad de sufrir este tipo de cáncer. También se relaciona la lactancia materna prolongada con un riesgo menor de cáncer de ovario y de sufrir osteoporosis.
Resumiendo:
La lactancia materna extendida o prolongada sólo ofrece beneficios tanto para la madre como para el niño. Todos los estudios que se han realizado hasta la fecha lo indican. Por tanto, las críticas hacia las madres lactantes de niños mayorcitos no tienen ningún sentido y se basan en falsos mitos.
Es urgente que los profesionales que se relacionen con las madres lactantes: psicólogos, médicos, pediatras, educadoras, enfermeras, farmacéuticos, etc. tengan acceso a esa información y estén actualizados para no dar información errónea a las madres ni criticarlas cuando están ofreciendo el mejor regalo que pueden ofrecer a sus hijos.
Fuente: Extraído de Maternidad Continuum

lunes, 9 de noviembre de 2015

MI NIÑO NO ME COME



1 No obligar nunca a comer a un niño. Un adulto puede que se niegue a probar bocado por los dictados de la moda, pero a un niño no le pesan las normas sociales. Por tanto no se debe insistir en que el niño trague a toda costa.
2 Cuánta cantidad de comida es necesaria. Cada uno de nosotros necesita un aporte calórico distinto, razón por la que la alimentación no puede tomarse como una ciencia exacta. Unos zampan como elefantes mientras otros comen como pajaritos. ¿Por qué entonces se intenta medir a los niños por el mismo rasero? Un niño de año y medio puede que necesite comer la misma cantidad que un bebé de nueve meses.
3 ¿Seguro que no come nada? Para la mayoría de los padres no comer nada significa que su hijo no engulle lo que ellos creen que necesita. Quizá si su medida fuera medio plato en vez de uno repleto hasta el borde cambiaría su percepción.
4 Los que de verdad no comen. Las enfermedades y los celos provocan un rechazo a la comida que suele ser transitorio y una vez solucionado el problema regresa el apetito.
5 El trabajo de mamá. El regreso laboral de mamá origina en ciertos bebés una negativa a alimentarse si no lo hace su madre. Pueden no consumir nada en ocho horas y luego ponerse las botas cuando ella regresa.
6 Un asunto de honor. Los padres, sobre todo las madres, suelen vivir la inapetencia como un agravio personal. Otras consideran un deber atiborrar a su hijo.
7 Culpabilidad. Frustración y un terrible sentimiento de no saber cumplir como lo hicieron con ella, fustigan a muchas madres para quienes la hora de la comida es un calvario.
8 Niños incomprendidos. Imagínese qué pensará su hijo. Él, que sólo cuenta con el cariño de sus padres, de repente se ve atacado por aquellos en quienes confía, que insisten en cebarle cuando ya no le entra más y encima se enfadan y le gritan.
9 La prueba definitiva. Coma en proporción a lo que da a su hijo. Si el niño pesa 10 kilos y engulle un plato, tráguese usted cinco o seis raciones. Seguro que revienta.
10 Pecho "for ever" y a libre demanda. La leche materna es el alimento más completo y nutritivo. Si el niño no pierde peso es conveniente alargar la lactancia hasta que se quiera. Siempre sin imposición de horarios, porque él ya lo pedirá cuando lo necesite.
11 Las papillas. Nunca se debe sustituir el pecho por la infundada creencia de que los cereales alimentan más. Cuando los niños ya degustan papillas hay que saber que casi ninguno logra terminarse la medida recomendada porque es simplemente una orientación, no un dictado.
12 Horror a las verduras. El pequeño estómago de los niños admite pequeñas cantidades, o sea, muchas calorías en poco volumen. Las verduras contienen mucha fibra y escasas calorías, por lo que les enguachina pero no les sacia. Apenas unas cucharadas serán suficientes para que le saquen el gusto.
13 La papilla de frutas. Con las frutas viene a suceder lo mismo que con las verduras. Si el crío las rechaza pruebe a darle una manzana a mordiscos o una pera en trocitos, por ejemplo. Las recomendaciones y mezclas frutales del pediatra no tienen por qué ir a misa.
14 Respetar el sueño. Algunos padres enchufan a sus hijos el biberón mientras éstos duermen, y después se quejan de que no comen cuando están despiertos. ¡Pero si ya se has alimentado!
15 Chucherías prohibidas. Al margen de que el niño coma o no coma, los dulces y las famosas chucherías sólo una vez al año para que no hagan daño.
16 La crisis del año. Justo a los 12 meses se frena la velocidad de crecimiento y por tanto no precisan la misma cantidad de alimento. A partir de los cinco años aumentarán el gasto energético y las necesidades.
17 El percentil. Las gráficas de peso traen fritos a los padres. En cada país se elabora una distinta y nunca coinciden entre ellas. ¿Quiere eso decir que según el lugar del mundo en que se pesen a su hijo estará por encima o debajo de la media?
18 Defensas infantiles. Los más pequeños se defienden ante la ingesta ofensiva paterna a base hacer bola, escupir e incluso vomitar. Nunca se niegan por capricho. Evolutivamente los niños también tienden a rechazar los sabores desconocidos por simple supervivencia.
19 Un dragón llamado alergia. La alergia puede provocar la negativa del niño a ingerir ciertos alimentos como la leche, el gluten, el huevo o cualquier otro incompatible con su inmaduro organismo. Por eso es conveniente no obligar a comer.
20 Estimulantes del apetito. Los tónicos estimulantes contienen psicofármacos que actúan sobre el centro cerebral del apetito y su efecto desaparece en cuanto se deja el medicamento. Nada aconsejables.
21 Cómo introducir los alimentos. A partir de los seis meses se pueden ir probando nuevos sabores con gran precaución y muy lentamente.
22 Estrategias. No guardar la comida para la cena. Ponerle en el plato sólo lo que suela tomar aunque sean tres cucharadas, si tiene hambre pedirá más. Evitar las broncas y los sobornos.
23 Vegetarianos. Cuando los padres son vegetarianos los niños pueden vivir perfectamente con una dieta ovo-lacto-vegetariana.
24 Acostumbrarse a comer de todo. Obligarle a comer un determinado alimento es la mejor forma de lograr que lo odie para el resto de su vida. Si no se le fuerza acabará probándolo.

25 Comer solo. Un niño se puede negar a comer porque quiere meterse él mismo el alimento en la boca y no se lo permiten. Aunque se estire la hora del almuerzo y ponga todo perdido es preferible concederles cierta independencia.

domingo, 8 de noviembre de 2015

RECOMENDACIONES PARA LA LACTANCIA MATERNA



¿POR QUÉ LACTANCIA MATERNA? 
La leche materna es el mejor alimento que una madre puede ofrecer a su hijo recién nacido. No solo considerando su composición sino también en el aspecto emocional ya que el vínculo afectivo que se establece entre una madre y su bebé amamantado constituye una experiencia especial, singular e intensa. Existen sólidas bases científicas que demuestran que la lactancia materna es beneficiosa para el niño, para la madre y para la sociedad, en todos los países del mundo. La leche materna contiene todo lo que el niño necesita durante los primeros meses de la vida. Protege al niño frente a muchas enfermedades tales como catarros, bronquiolitis, neumonía, diarreas, otitis, meningitis, infecciones de orina, enterocolitis necrotizante o síndrome de muerte súbita del lactante, mientras el bebé está siendo amamantado; pero también le protege de enfermedades futuras como asma, alergia, obesidad, enfermedades inmunitarias como la diabetes, la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa y arterioesclerosis o infarto de miocardio en la edad adulta y favorece el desarrollo intelectual. Los beneficios de la lactancia materna también se extienden a la madre. Las mujeres que amamantan pierden el peso ganado durante el embarazo más rápidamente y es más difícil que padezcan anemia tras el parto, también tienen menos riesgo de hipertensión y depresión postparto. La osteoporosis y los cánceres de mama y de ovario son menos frecuentes en aquellas mujeres que amamantaron a sus hijos. Desde otro punto de vista, la leche materna es un alimento ecológico puesto que no necesita fabricarse, envasarse ni transportarse con lo que se ahorra energía y se evita contaminación del medio ambiente. Y también es económica para la familia, que puede ahorrar cerca de 600€ en alimentación en un año. Además, debido a la menor incidencia de enfermedades, los niños amamantados ocasionan menos gasto a sus familias y a la sociedad en medicamentos y utilización de Servicios Sanitarios y originan menos pérdidas por absentismo laboral de sus padres. Por todas estas razones y de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Academia Americana de Pediatría (AAP), el Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría recomienda la alimentación exclusiva al pecho durante los primeros 6 meses de la vida del niño y continuar el amamantamiento junto con las comidas complementarias adecuadas hasta los 2 años de edad o más." 

EL COMIENZO 
Es importante que al niño se le ofrezca el pecho precozmente, a ser posible en la primera media hora tras el parto. Después de la primera hora, el recién nacido suele quedar adormecido unas horas. Durante este tiempo, es recomendable que el bebé permanezca junto a su madre aunque no muestre interés por mamar y que se estimule el contacto piel con piel entre ambos. Así, puede ofrecerse el pecho tan pronto como se observe que el niño está dispuesto a mamar (movimientos de la boca buscando el pezón, hociqueo...) y no solamente cuando llore. El llanto es un signo tardío de hambre. 

¿SOLO PECHO?
Cualquier mujer puede ser capaz de alimentar a su hijo exclusivamente con su leche. La diferencia entre unos pechos grandes o pequeños, prácticamente, es la cantidad de grasa que contienen y no la cantidad de glándula productora de leche. Por otra parte, las causas que contraindican la lactancia materna (algunas enfermedades o medicamentos...) son muy raras, casi excepcionales. Hoy en día, casi todas las enfermedades maternas tienen algún tratamiento que se puede hacer sin tener que suspender la lactancia (consulta a tu pediatra). El principal estímulo que induce la producción de la leche es la succión del niño, por lo tanto, cuantas más veces se agarra el bebé al pecho de la madre y cuanto mejor se vacía éste, más leche se produce. La cantidad se ajusta a lo que el niño toma y a las veces que vacía el pecho al día. La calidad también varía con las necesidades del niño a lo largo del tiempo. Durante los primeros días, la leche es más amarillenta (calostro) y contiene mayor cantidad de proteínas y sustancias antiinfecciosas; posteriormente aparece la leche madura. Su aspecto puede parecer “aguado” sobre todo al principio de la toma ya que es hacia el final de la misma cuando va aumentando su contenido en grasa. Sin embargo, no existe la leche materna de baja calidad; ésta siempre es adecuada al bebé y es todo cuanto necesita. Es importante, sobre todo al principio, que no se ofrezcan al niño chupetes ni biberones. Una tetina no se “chupa” de la misma forma que el pecho por lo que el recién nacido puede “confundirse” y posteriormente agarrar el pecho con menos eficacia (se utiliza distinta musculatura de succión con el chupete y el biberón que en el proceso de succión del pecho). Esto puede ser la causa de problemas tales como grietas en el pezón, mastitis y falta de leche a la larga. Tampoco es recomendable utilizar pezoneras. Las grietas surgen porque el niño se agarra mal al pecho, así que lo importante es corregir la postura (pide ayuda a tu pediatra, matrona, enfermera de pediatría o experta en lactancia). El uso de pezoneras acorta la duración de la lactancia y además la hace muy incómoda. Un recién nacido sano no necesita más líquidos que los que obtiene de la leche de su madre, no es necesario ni recomendable ofrecer agua ni soluciones de suero glucosado. Antes de darle “suplementos” o cualquier alimento distinto de la leche materna es conveniente consultar con el pediatra.

DURACIÓN Y FRECUENCIA ENTRE LAS TOMAS
El tiempo que cada bebé necesita para completar una toma es diferente para cada bebé y cada madre y también varía según la edad del bebé y de una toma a otra. Además, la composición de la leche no es igual al principio y al final de la toma, ni en los primeros días de vida o cuando el bebé tiene 6 meses. La leche del principio es más aguada pero contiene la mayor parte de las proteínas y azúcares; la leche del final de la toma es menos abundante pero tiene más calorías (el contenido en grasa y vitaminas es mayor). Tanto el número de tomas que el niño realiza al día, como el tiempo que invierte en cada una, es muy variable por tanto y no hay que establecer reglas fijas. Es mejor ofrecer el pecho “a demanda”. Un niño puede desear mamar a los 15 minutos de haber realizado una toma o por el contrario tardar más de 4 horas en pedir la siguiente, aunque al principio, durante los primeros 15 ó 20 días de vida, es conveniente intentar que el niño haga al menos unas 8 tomas en 24 horas. Tampoco es aconsejable que la madre o quienes la acompañan limiten la duración de cada toma, el bebé es el único que sabe cuándo se ha quedado satisfecho y para ello es importante que haya tomado la leche del final de la toma. Lo ideal es que la toma dure hasta que sea el niño quien se suelte espontáneamente del pecho. Algunos niños obtienen cuanto necesitan de un solo pecho y otros toman de ambos. En este último caso, es posible que el niño no vacíe completamente el último, por lo que la toma siguiente deberá iniciarse en éste. Lo importante no es que el niño mame de los dos pechos sino que se vacíe completa y alternativamente cada uno de ellos, para evitar que el acumulo de leche pueda ocasionar el desarrollo de una mastitis y para que el cuerpo de la madre acople la producción de leche a las necesidades de su hijo. Por ello, se recomienda permitir al niño terminar con un pecho antes de ofrecer el otro. Aunque el niño tome el pecho muy a menudo o permanezca mucho tiempo agarrado en cada toma, ello no tiene porqué facilitar la aparición de grietas en el pezón si la posición y el agarre del niño son correctos.

POSICIÓN Y AGARRE DEL NIÑO AL PECHO
La mayoría de los problemas con la lactancia materna se deben a una mala posición, a un mal agarre o a una combinación de ambos. Una técnica correcta evita la aparición de grietas en el pezón. Tomar el pecho es diferente que tomar el biberón; la leche pasa de la madre al niño mediante la combinación de una expulsión activa (reflejo de eyección o “subida de la leche”) y una extracción activa por parte del bebé (la succión del bebé). El niño, para una succión efectiva del pecho, necesita crear una tetina con éste, la cual está formada aproximadamente por un tercio de pezón y dos tercios de tejido mamario. En la succión del pecho, la lengua del bebe ejerce un papel fundamental, siendo el movimiento de la lengua, en forma de ondas peristálticas (de adelante hacia atrás), el que ejerce la función de “ordeñar” los senos galactóforos, que es donde se acumula la leche una vez que ésta se ha producido. Para que esto sea posible, el recién nacido tiene que estar agarrado al pecho de forma eficaz. Madre y niño, independientemente de la postura que se adopte (sentada, echada...), deberían estar cómodos y muy juntos, preferiblemente con todo el cuerpo del niño en contacto con el de la madre (“ombligo con ombligo”).
Una mala posición puede ser la responsable de molestias y dolores de espalda. El agarre se facilita colocando al bebé girado hacia la madre, con su cabeza y cuerpo en línea recta, sin tener el cuello torcido o excesivamente flexionado o extendido, con la cara mirando hacia el pecho y la nariz frente al pezón. En posición sentada, es conveniente que la madre mantenga la espalda recta y las rodillas ligeramente elevadas, con la cabeza del niño apoyada en su antebrazo, no en el hueco del codo. Es útil dar también apoyo a las nalgas del niño y no solo a su espalda. Una vez que el bebé está bien colocado, la madre puede estimular al bebé para que abra la boca rozando sus labios con el pezón y a continuación, desplazar al bebé suavemente hacia el pecho. El niño se prenderá más fácilmente si se le acerca desde abajo, dirigiendo el pezón hacia el tercio superior de su boca, de manera que pueda alcanzar el pecho inclinando la cabeza ligeramente hacia atrás. Con esta maniobra, la barbilla y el labio inferior tocarán primero el pecho, mientras el bebé tiene la boca bien abierta. La intención es que el niño se introduzca en su boca tanto pecho como sea posible y coloque su labio inferior alejado de la base del pezón. En caso de pechos grandes puede ser útil sujetarse el pecho por debajo, teniendo la precaución de hacerlo desde su base, junto al tórax, para que los dedos de la madre no dificulten el agarre del niño al pecho. De la misma forma, hay que tener la precaución de evitar que el brazo del niño se interponga entre éste y la madre.
Si el niño está bien agarrado, su labio inferior quedará muy por debajo del pezón y buena parte de la areola dentro de su boca, la cual estará muy abierta. Casi siempre es posible observar que queda más aréola visible por encima del labio superior del niño que por debajo de su labio inferior. La barbilla del niño toca el pecho y sus labios están evertidos (hacia afuera). De esta forma se asegura que el pecho se mantenga bien dentro de la boca del bebé y que los movimientos de succión y ordeño sean eficaces. Normalmente se nota que el bebé “trabaja” con la mandíbula, cuyo movimiento rítmico se extiende hasta sus orejas, y que sus mejillas no se hunden hacia adentro sino que se ven redondeadas. Cuando el bebé succiona de esta manera la madre no siente dolor ni siquiera cuando tiene grietas. Tampoco es conveniente presionar el pecho con los dedos haciendo “la pinza” (como quien sujeta un cigarrillo) ya que con esta maniobra se estira el pezón y se impide al niño acercarse lo suficiente para mantener el pecho dentro de su boca. Si la nariz está muy pegada al pecho puede que la cabeza se encuentre demasiado flexionada. Bastará desplazar al bebe ligeramente en dirección hacia el otro pecho para solucionar el problema. En el caso de madres con pezones planos, la succión del niño es suficiente para crear una tetina con el pecho, como ya se ha explicado, por lo que el uso de pezoneras no resulta útil en la mayoría de los casos.

OTRAS RECOMENDACIONES
La única higiene que necesita el pecho materno es la que se realiza con la ducha diaria. Después de cada toma no es necesario lavar los pechos con jabón, tan solo secarlos. Posteriormente pueden ser útiles los discos absorbentes, cambiándolos tantas veces como sea necesario. La madre no necesita variar sus hábitos de comida o de bebida. Es posible que la madre tenga más sed, pero no es necesario beber a la fuerza. Solo en el caso de alergias podría ser necesario suprimir algún alimento de la dieta de la madre. Un trabajo duro o estresante puede interferir con la lactancia materna, de modo que resulta muy beneficiosa cualquier ayuda que pueda ofrecerse a la madre para descargarla de otro tipo de tareas, bien por parte del padre u otros miembros de la familia. La ayuda, el apoyo y la comprensión del padre y de otros familiares (abuela, hermanas, amigas) son elementos esenciales para el buen desarrollo de la lactancia. En algunas ocasiones, puede ser útil que la madre aprenda a extraerse la leche, bien para guardarla y que alguien alimente al bebé cuando la madre no pueda hacerlo, o bien para aliviar las molestias producidas por un acumulo de leche excesivo en períodos en los que el apetito del bebé disminuye, evitando así que se produzca una mastitis. La extracción de la leche puede hacerse de forma manual o mediante un sacaleches (consulte a su pediatra, matrona, enfermera de pediatría o experta en lactancia). La leche materna puede conservarse en frigorífico unos 5 días y congelada entre 3-6 meses en función de la temperatura. Si la madre es fumadora, este es un buen momento para dejarlo. Si ello resulta imposible, es preferible fumar justo después de la toma y no hacerlo en presencia del niño. Siempre será mejor que darle una leche artificial. Los niños que permanecen en ambientes con humo tienen mayor incidencia de infecciones respiratorias agudas y de asma. Lo mismo puede aplicarse al alcohol, aunque si la madre solo bebe ocasionalmente y de forma moderada, probablemente no le costará ningún esfuerzo dejarlo por completo.

DIFICULTADES CON LA LACTANCIA
En algunos casos, la lactancia puede ser más difícil, pero no imposible, bien porque el niño ha tomado ya biberones o ha usado chupete o pezoneras o a causa de algún problema específico: prematuridad, gemelos, labio leporino, síndrome de Down... En estos casos, es conveniente que consulte precozmente con su pediatra, matrona, enfermera de pediatría o experta en lactancia. 
Es posible alimentar con lactancia materna exclusiva a dos hermanos gemelos. En este caso, el estímulo de la succión será doble y por tanto habrá doble producción de leche. Durante los primeros días, es probable que resulte más cómodo ofrecer el pecho a uno y otro hermano alternativamente. Posteriormente, puede ser más práctico dar de mamar a ambos niños a la vez, para lo cual es conveniente aprender y probar diferentes posiciones que permiten hacerlo cómodamente con ayuda de almohadas. Cuando hay más de dos hermanos, puede haber mayor dificultad para la lactancia materna exclusiva y probablemente la madre necesitará más ayuda. 
En los partos mediante cesárea, la “subida de la leche” suele demorarse un poco más por lo que es importante ofrecer el pecho lo más precozmente posible, que el bebé esté junto a su madre en contacto “piel con piel” y que se le permita agarrarse al pecho cuando muestre signos de querer mamar. Puede ser útil amamantar en la cama de costado para disminuir las molestias ocasionadas por las suturas. No es necesario ofrecer al niño suplementos durante los primeros días ya que ello puede perjudicar la normal instauración de la lactancia materna. Las técnicas y conocimientos acerca de la lactancia materna también están disponibles en la comunidad y existen grupos de apoyo a la lactancia en los que madres con experiencia pueden ayudar a otras madres a resolver problemas o dificultades y a amamantar con éxito, complementando así la asistencia proporcionada por los profesionales de la salud.

Fuente: OMS, Hospital Marina Alta de Denia, Alicante. Hospital Amigo de los Niños, Manual práctico de lactancia materna Carlos González. ACPAM. Barcelona, 2004. 1ª ed

domingo, 1 de noviembre de 2015

DERECHOS DEL NIÑO HOSPITALIZADO

Aqui os dejo los derechos del niño que siempre es bueno tenerlos en cuenta a la hora de acudir a un hospital con el niño. 
Ley 3/1995, de 21 de marzo, de la Infancia de la Región de Murcia.
BOE 131/1995, de 2 de junio de 1995 Ref Boletín: 95/13297
Boletín Oficial Región de Murcia 86/1995, de 12 de abril de 1995
ARTÍCULO 9. En materia de atención integral de salud
1. Todo menor tiene derecho al mejor nivel de salud posible y a la prevención del riesgo sociosanitario.
2. Todo niño tiene derecho a la asistencia médica y a la atención sanitaria que precise. El menor tendrá derecho a ser tratado con afecto, tacto, educación y comprensión y a que se respete su intimidad.
3. Los padres o personas que los sustituyan tendrán derecho a recibir todas las informaciones relativas a la enfermedad y al bienestar del niño, siempre y cuando el derecho fundamental de éste, en función de su edad, estado afectivo, desarrollo mental, y respeto a su intimidad, no se vean afectados por ello.
4. Se procurará que los equipos de Atención Primaria que existan en la Región pongan en marcha el Programa de Atención al Niño, tal como viene establecido en los objetivos del Plan Regional de Salud.
5. La hospitalización de menores en la Región de Murcia se realizará con respecto a la Carta Europea de los Niños Hospitalizados, garantizando, en todo caso, la posibilidad de la presencia de un acompañante durante el tiempo completo que dure la hospitalización.
6. Todo niño debe ser protegido contra el uso y el tráfico de estupefacientes y de psicotropos. A tal fin se promocionarán programas de prevención sobre los riesgos del consumo de drogas legales (alcohol, tabaco, etc.), e ilegales, en términos asequibles a su comprensión y sensibilidad.
7. El menor que por su situación de drogadicción precise internamiento hospitalario, será admitido sin ninguna restricción en cualquiera de los centros hospitalarios que la Comunidad Autónoma tenga habilitados a tal fin, o en cualquier otro de titularidad pública, con unidades o servicios específicos de atención a las propias drogodependencias y a sus complicaciones.
8. El menor drogodependiente tendrá derecho a tratamientos gratuitos de deshabituación en centros y unidades asistenciales de drogodependencias que cumplan los requisitos mínimos reglamentariamente establecidos en nuestra Región.

- A continuación os dejo también la Carta Europea a la que hace mendión la Ley:


CUMPLE TEMATICO DE DRILO

El pasado 21 de Octubre fue el cumpleaños de mi hijo pequeño.
Marco cumplía 2 añitos.
Asi que le hice una super fiesta temática de su personaje favorito Drilo, el Cocodrilo.
Comenzó todo con la invitación a sus amiguitos.








Decoramos el sótano con posters de La Pandilla de Drilo, Colocamos banderines que hice con la cara del Drilo pirata y en la comida puse minidrilos.






Y además realice varios juegos para poder hacerlos con los niños:
- Un Drilo-Twister:
Que se juega igual, lo único que cambiaba los circulos de colores por siluaetas de colores de Drilo.
- El Drilo Tragabolas:
Con un agujero en su boca, que consistía en colar las bolas en la boca de Drilo.



Todos por participar ganaron una medalla especial del Cumple de Marco.











Y además tenía preparada una manualidad muy sencilla para hacer una Drilo Pinza con los más mayores, pero como Marco estaba malito no pude realizarla.







Y como recuerdo se llevaron unos regalitos personalizados de Drilo. Los más pequeños una mochila de Drilo Pirata, y los mayores un pompero de Drilo.





La verdad es que lo prepare todo con mucha ilusión, aunque después en el momento de la fiesta no pudimos disfrutar mucho porque estaba molesto y no tenia ganas de fiesta.
Ni tan siquiera sopló las velas porque se quedó dormido.
Pero ahora ve las fotos de ese momento y le encanta, así que me quedo con la alegría de su rostro de los momentos de ver los recuerdos.